Le Monde, hoy.
El 4 de mayo salió a las librerías el primer manual de Historia realizado conjuntamente entre franceses y alemanes. Europa y el mundo desde 1945 ¡Toma ya! Desde aquí puede parecer un tema menor. Es una proeza. Dos países históricamente rivales (por decir algo) y eventualmente simbióticos.
La didea surgió en 2003 en un "parlamento de jóvenes fanco-alemanes", convocado en Berlín y en presencia del Canciller Schröder y el Presidente Chirac, con motivo de la celebración del 40 Aniversario del Tratado del Eliseo.
12 horas después los periódicos amanecían con una pequeña noticia en la portada: la decisión política se había tomado. ¿Qué nos queda? Los obstáculos. Burocráticos: había que crear del equipo de trabajo y ponerlo a rodar cuesta arriba. "Si quieres que algo no funcione, crea un comité" que dijo el enano conquistador, desde su superioridad. Formativos: había que casar dos concepciones territoriales distintas (federalismo-centalismo), dos planes de estudios con pocas similitudes... Económicos: las editoriales no se arriesgaban con una tirada inicial inferior a los 20.000 ejemplares, por país. Fotos, mapas, citas, maquetación... Pasta, pasta, pasta. Y qué me dicen de los problemas de enfoque, ah, mis preferidos: el cómo, no el qué... Debates apasionados, bloqueo por indecisión, cielo raso donde se esperaba granizo (increíblemente el capítulo titulado: "Memorias de la II Guerra Mundial". Acuerdo total), y cordilleras del Himalaya donde creían estaba la mismísima Altiplanicie mexicana (Para variar: el papel de los U.S.A. a partir de esa fecha. Generalizando mucho, esto es lo que ha pasado en el seno del grupo de trabajo: alemanes agradecidos a la que consideran la primera democracia del mundo, y franceses enfrentados a una superpotencia entrometida, movida por el imperialismo cultural).
Tiemblen. Si sale algo en claro de todo esto...
Y sí.
Una portada roja inmortaliza a François Mitterrand y Helmut Kohl dándose la mano en Verdún en 1984. Ahora los chavales de último curso de Francia y Alemania se encontrarán los 'gepetos' de estos dos tipos tres días a la semana. Ya me estoy frotando las manos. Y la cosa no queda aquí: en pocos años se publicarán sendos manuales para los estudiantes de primaria y secundaria.
Se les podrá tachar de muchas cosas a estos bárbaros del norte.
Pero algo se ha movido.
El 4 de mayo salió a las librerías el primer manual de Historia realizado conjuntamente entre franceses y alemanes. Europa y el mundo desde 1945 ¡Toma ya! Desde aquí puede parecer un tema menor. Es una proeza. Dos países históricamente rivales (por decir algo) y eventualmente simbióticos.
La didea surgió en 2003 en un "parlamento de jóvenes fanco-alemanes", convocado en Berlín y en presencia del Canciller Schröder y el Presidente Chirac, con motivo de la celebración del 40 Aniversario del Tratado del Eliseo.
12 horas después los periódicos amanecían con una pequeña noticia en la portada: la decisión política se había tomado. ¿Qué nos queda? Los obstáculos. Burocráticos: había que crear del equipo de trabajo y ponerlo a rodar cuesta arriba. "Si quieres que algo no funcione, crea un comité" que dijo el enano conquistador, desde su superioridad. Formativos: había que casar dos concepciones territoriales distintas (federalismo-centalismo), dos planes de estudios con pocas similitudes... Económicos: las editoriales no se arriesgaban con una tirada inicial inferior a los 20.000 ejemplares, por país. Fotos, mapas, citas, maquetación... Pasta, pasta, pasta. Y qué me dicen de los problemas de enfoque, ah, mis preferidos: el cómo, no el qué... Debates apasionados, bloqueo por indecisión, cielo raso donde se esperaba granizo (increíblemente el capítulo titulado: "Memorias de la II Guerra Mundial". Acuerdo total), y cordilleras del Himalaya donde creían estaba la mismísima Altiplanicie mexicana (Para variar: el papel de los U.S.A. a partir de esa fecha. Generalizando mucho, esto es lo que ha pasado en el seno del grupo de trabajo: alemanes agradecidos a la que consideran la primera democracia del mundo, y franceses enfrentados a una superpotencia entrometida, movida por el imperialismo cultural).
Tiemblen. Si sale algo en claro de todo esto...
Y sí.
Una portada roja inmortaliza a François Mitterrand y Helmut Kohl dándose la mano en Verdún en 1984. Ahora los chavales de último curso de Francia y Alemania se encontrarán los 'gepetos' de estos dos tipos tres días a la semana. Ya me estoy frotando las manos. Y la cosa no queda aquí: en pocos años se publicarán sendos manuales para los estudiantes de primaria y secundaria.
Se les podrá tachar de muchas cosas a estos bárbaros del norte.
Pero algo se ha movido.
2 comentarios:
...oye que chido...debería haber más libros de ese tipo, la historia del mundo seguramente sería más realista... me encantaría ver un libro así entre México y Estados Unidos...
saludos...
es cierto. Asusta lo sencillo que es tergiversar los hechos y embarrar el pasado. Al mancharlo estamos ensuciando nuestro propio futuro. Hay que tener grandeza a la hora de reconocer nuestros propios errores y los aciertos del vecino.
Un fuerte abrazo, amigo. Espero que llegue íntegro al otro lado del Atlántico.
Ig.
Publicar un comentario