ser es más que estar

30 oct. 2006

under construction

La frustración es un sentimiento legítimo y patético que nace de la estupidez humana. La estupidez no tiene nada que ver con la capacidad memorística o de cálculo de una persona; es cosa seria que atañe a la intelijencia, al conjunto del sistema. El nivel de frustración que experimenta cualquiera es inversamente proporcional al de su intelecto, pues se nutre de la desproporción entre las expectativas que éste genera y la porción de realidad que detecta y acepta más tarde.

El tema no tendría el menor interés si la dichosa frustración no fuera -como es- moneda de cambio en las relaciones personales. En plan metafórico, se parece a esas páginas web que niegan lo mismo que prometen bajo el infame, autoexculpante cartel 'under construction'. O a ese quiero y no puedo irritante que experimentamos al hacer un llamado telefónico y recibir por respuesta la consabida ristra de unos y ceros pregrabados: 'elnúmeralquellamestápagadofueradecoberturentestemomento'. Séntiiii...
Lo positivo del asunto es que a la frustración surge por contraste con la realidad, y cuanta mayor es la porción de realidad que conocemos, bla bla bla. El razonamiento es barato y válido. Sermón del lunes:

Que no te frustren las frustraciones cotidianas.
Están ahí para recordarnos que somos mortales. Memento moris. Einstein se cansó de repetirlo, cual tipo vulgaris en pos de César: "todos somos ignorantes, lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas". Espíritu deportivo, supongo.

n a c o

foto Santa Cruz de La Serós,
pueblo 'underconstruction'
-Huesca-

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a r c h i v o

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(estamos) llamados a ser